@somosvolga y @viraliza.arte: proyectos líderes, mujeres líderes 

El 19 de noviembre es el día de la mujer emprendedora. Pareciera tan simple el término, pero no lo es. Detrás de este día existen mujeres que se animaron a salir de su zona de confort para hacer lo que realmente les apasiona. Mujeres líderes que, dentro de su especialización, son independientes y brindan a la comunidad productos y servicios de valor, que enriquecen el mercado. 

La finalidad de este día es viralizar aún más a la mujer independiente, que contribuye al empoderamiento femenino para promover la igualdad de género, dentro de un mundo que dejó hace tiempo de ser exclusivo de los hombres. Hoy en día, el emprendimiento femenino, representa un gran aporte que ayuda a generar ingresos, a darle a la mujer una mayor independencia financiera y sobre todo a romper con los prejuicios sociales sobre las verdaderas capacidades que tienen las mujeres para los negocios y los nuevos emprendimientos. 

Para festejar este día como se debe, desde PlushMag quisimos conocer en profundidad a un grupo de mujeres que lideran dos proyectos diferentes, que más allá de ser muy creativos, también aportan a la sociedad compromiso, sustentabilidad y una visión totalmente futurista.  

Les presentamos a Anastasia, creadora de @somosvolga y a Tamy Selvood y Vic Tolomei dueñas de @viraliza.arte.  

@somosvolga es una marca que se encarga de realizar accesorios: mochilas, bolsos, riñoñeras, necessaires y tabaqueras, producidos con tela de camaño. La particularidad de esta marca, es que la fabricación es cien por ciento sustentable. Anastasia, apuesta a “un futuro más verde” y al slow fashion.  

Desde PlushMag estamos encantados con tu emprendimiento, los productos que fabricas y tu mirada slow fashion de la moda ¿Cómo surge @somosvolga? Contanos sobre tu proyecto y cuál fue tu principal motivación para crearlo. 

Volga surge en pandemia. Yo estaba embarazada de mi segunda hija y hacía rato que pensaba en hacer algo mío en relación al diseño de mochilas y bolsos. Me puse a investigar y en una charla con amigos, que estaban por encarar un proyecto sobre la plantación de cannabis medicinal en Uruguay, me entero que existe la tela de cáñamo.  

Todos los modelos que me gustaban para mi emprendimiento eran justamente de tela, entonces comencé a instruirme sobre el cáñamo, esta gran materia prima que tiene muchos beneficios para el medio ambiente, pero que en Argentina no se confecciona.  

Mi principal motivación para lanzarme en este proyecto fue a raíz de este cambio de vida que había tenido y en vistas de querer ser autónoma. Obviamente que fue todo un proceso que llevó un año y medio de trabajo para que surja del todo la marca.  

Considero que hoy en día todos los proyectos deberían ser consientes con el medio ambiente, porque la industria textil es el segundo factor contaminante a nivel global. Desde nuestro lugar tratamos de unirnos a este movimiento del “slow fashion” y lo que buscamos es acompañar a las personas para que elijan productos duraderos y funcionales; y que no tengan que sacrificar el estilo por un consumo sustentable y responsable.   

Para las emprendedoras que recién arrancan o para las que todavía no se animan a crear aquello que siempre soñaron, les podes comentar cómo fue tu experiencia en el mundo emprendedor. ¿Cuál ha sido tu mayor miedo y la lección más valiosa?  

Lo que les puedo decir es que se animen. Siempre hay que probar y siempre habrá palos en la rueda, pero hay que seguir adelante y sortear los escollos.  

En mi caso, mi experiencia en el mundo emprendedor, viene siendo bastante buena. Desde chica que vengo emprendiendo en diferentes cosas que no tenían nada que ver con esto, más que nada siempre en el rubro gastronómico, o sea que todo el rubro de la marroquinería para mí es nuevo.  

Mi experiencia es súper buena. Al principio obviamente uno no entiende mucho y tenes que ir sorteando cosas, pero bueno de todo se aprende. Ser emprendedor es un aprendizaje constante, hasta que uno se afianza. Así y todo uno siempre está en la búsqueda de nuevos lanzamientos.  

Mi mayor miedo era esta cuestión de nunca estar lista para lanza la marca. La elección más valiosa fue haberme tirado a la pileta. Por otro lado, me costó bajar todo esto al papel y ejecutarlo. Uno a veces tiene un montón de ideas y se quedan ahí, en ideas. Lo difícil es poder llegar a la realización de las ideas, pero por suerte tuve una red atrás de un montón de gente amiga que me fue ayudando a darle forma a todo lo que es Volga. 

Animarme y poder bajar todo al papel fueron mis lecciones más valiosas.  

Creemos que ser sostenibles y respetar el medio ambiente no tendría que ser un valor añadido para una empresa, sino que debería ser parte de su entidad, sin embargo, sabemos que todavía hay un largo camino por recorrer en cuanto a marcas 100% sustentables. Por el contrario, en Volga encontramos productos de fabricación amigable con el medio ambiente como su identidad y su esencia prioritaria ¿Nos hablas de ello? 

Sí, tal cual. Nosotros también creemos que ser sostenibles y respetar el medio ambiente, no deberían ser valores añadidos a una empresa, sino que debería ser parte de su identidad. Creemos que hoy en día hay un verdadero cambio de paradigma porque nos estamos dando cuenta que no hay planeta “B”, este es el planeta que tenemos y hay que cuidarlo.

Nosotros al ser una empresa nueva, desde el origen, pensamos en la sostenibilidad y en el cuidado del medio ambiente. De todas las empresas que nacen, es un must hacer esto porque no podemos seguir contaminando el planeta. Desde Volga, fabricamos, diseñamos y pensamos colecciones cápsulas, de bolsos, mochilas, riñoneras, carteras, necessaires, fomentando y respetando los procesos de producción y obviamente respetando los tiempos.

Los pilares de la marca son, la materia prima (tela de cañamo), tintes naturales, surgidos de materiales desechables orgánicos, como la cáscara de la cebolla, yerba mate, carozos de palta, cortezas de eucalipto, quebracho colorado, porque como la fibra tiene tantos beneficios es muy importante seguir de este modo y no hacerlo de manera industrial. También queríamos revalorizar las técnicas ancestrales, todas las telas se tiñen a mano, lo cual que permiten resultados únicos porque ningún color sale igual al otro y los colores se van transformando con el tiempo. Esta forma de teñir es muy importante para la huella de carbono porque, a diferencia con los procesos industriales, en el teñido con tintes naturales se utilizan muchísimos menos recursos, y ni hablar del agua. Los excedentes que quedan del teñido son biodegradables, es decir que el agua utilizada, puede ser devuelta inmediatamente a la tierra sin ningún tipo de tratamiento, ya que no utilizamos materiales tóxicos.

Nuestros productos también son combinados con curtidos de cuero vegetal (cuero vacuno). Este proceso, se destaca por ser amigable con el medio ambiente porque es totalmente artesanal que logra cueros de excelente calidad. Decidimos utilizar este material por su durabilidad y también porque es biodegradable, a diferencia del eco cuero que tiene mucha composición de plástico. Este método es uno de los más antiguos que hay en el mundo, que requiere semanas y a veces meses para poder completarse. Se lo llama vegetal por los materiales utilizados en este proceso, como cortezas, ramas, hojas, de donde se extraen los taninos que crean colores y se mantienen las imperfecciones naturales.

En nuestra agenda siempre es prioridad respetar el medio ambiente.

El cañamo es una de las fibras naturales principales dentro de la producción de los productos que ofrece @somosvolga ¿qué particularidades tiene? ¿por qué es el elegido para la fabricación? 

El cañamo es una variedad de planta de cannabis sativa que se cultiva específicamente para procesos industriales y el fibra más antigua utilizada por el hombre. También tiene la particularidad de ser una de las fibras más versátiles del mundo y tiene un gran potencial para mitigar el cambio climático porque absorbe más dióxido de carbono que otras plantas.

En Volga lo que creemos es que la moda es una forma de activismo y lo que cada uno elige usar dice quiénes somos y qué representamos. Al elegir un producto que, en su fabricación está pensando de manera consciente con el medio ambiente, es un acto simple y pequeño que por supuesto ayuda a cambiar el mundo.

Esta planta tiene un montón de beneficios. Por ejemplo, tiene bajo consumo de agua, es decir que no requiere casi riego. Se estima que requiere menos del 75 por ciento menos de riego que el algodón. También es un gran secuestrador de dióxido de carbono, una hectárea de cañamo industrial absorbe más de veinticuatro toneladas de dióxido de carbono. Por otro lado, es la fibra natural más fuerte, tiene propiedades antibacterianas y naturalmente resistente a los rayos UV. Regenera el subsuelo, es una de las mejores plantas para curar el suelo, mediante la “fitorremediación”. Este es un proceso por el cual se eliminan naturalmente toxinas, como metales pesados, pesticidas, solventes, petróleo o explosivos, y ayuda a dejar un suelo limpio, equilibrado y rico en nutrientes. Deja un suelo limpio, listo para usar.

El cañamo tiene un ciclo de crecimiento corto. Crece muy rápido en casi cualquier lugar, con muy poco impacto en el medio ambiente. Tiene un muy rendimiento por hectárea, su rendimiento es 2,5 superior al del algodón; y se puede cosechar hasta tres veces al año. Tampoco es tóxica, ya que no necesita fertilizantes ni pesticidas, por lo tanto no daña la tierra.

Tiene más de 25 mil usos industriales. Es utilizada como materia prima, para la construcción, para la fabricación de cuerdas, papel, alimentos o biocombustible, entre otras cosas.

Si acerca el cierre del año y es imposible no hacer un balance o comenzar a pensar en el año próximo ¿Qué planes a futuro tenes para tu empresa? 

En Volga lo que buscamos es reinsertar y recuperar el uso del cañamo industrial en textil para lograr un futuro más sustentable y más verde. Somos conscientes que en Argentina esto recién empieza, pero creo que vamos por un buen camino.

Se acerca el cierre del año y el balance es totalmente positivo. Arrancamos en febrero y la verdad que tuvimos una muy buena repercusión porque hay mucha gente interesada en todo lo que es el cañamo. No nos imaginábamos este alcance, si bien nos teníamos mucha fe, pero hay mucha más gente interesada de lo que pensábamos. Vemos que el consumidor está haciendo un click en el consumo slow fashion, porque deciden comprar calidad y durabilidad antes que mucho y que dure poco.

Uno de los proyectos que tenemos y que se va a lanzar en la feria de puro diseño, es la devolución de arte al cañamo, porque en su momento Picasso y Van Gogh pintaban en lienzos de esta tela. Estamos interviniendo lienzos por artistas. Una de ellas es Lucrecia Orloff, fue premio Konex y muy reconocida, que se dedica al grabado y a la litografía. Ya les vamos a poder presentar lo que se viene…

Por otro lado, vamos a lanzar el año que viene la parte de Volga Home, productos para el hogar. Estamos desarrollando muebles de diseño que también van a ir tapizados en cañamo y en cuero.

Y por último, queremos relanzar Volga al mundo, porque nuestra idea también es exportar. Ya comenzamos con unas pequeñas exportaciones de personas que nos compraron y les enviamos los productos, pero cada vez se suman más interesados. Tenemos por delante un largo 2023 que esperemos esté lleno de éxitos.

@viraliza.arte, se define como “la primera comunidad de impacto social en el arte emergente”. Tami y Vic, tienen como misión fundamental acompañar y a apoyar a artistas para que puedan vivir de su arte. Con su proyecto, construyen un ambiente más inclusivo, democrático y accesible.  

Sin duda su proyecto es uno de los más innovadores de este último tiempo ¿Cómo y cuándo surge @viraliza.arte? ¿Cuáles fueron los principales factores que hicieron posible este emprendimiento que hoy tiene 31 mil seguidores? 

Viraliza arte surge en plena pandemia con una campaña de apoyo a artistas en emergencia. Lo que hicimos fue abrir una convocatoria para acompañar y apoyar a artistas en un momento tan crítico y complicado como lo fue el confinamiento. 

Esa campaña marcó el inicio del proyecto que tiene un propósito súper claro, el de impulsar el trabajo de artistas emergentes para que puedan vivir de su producción. 

Actualmente, el proyecto lo llevamos adelante Tamy Selvood y Vic Tolomei. Las dos venimos de muchos años de trabajo en el mundo del arte, conocemos muy de cerca cuáles son las problemáticas y necesidades de nuestra comunidad, y esa fue la principal motivación. Querer hacer algo para revertir algunas de estas barreras y trabas que hay. 

El objetivo es convertir esta comunidad en una organización sin fines de lucro para seguir apoyando y aportando al arte y lxs artistas. 

En PlushMag creemos que el arte es parte de un todo y que lo que ocurre alrededor nuestro se vincula con el ¿Qué oportunidad identificaron en este proyecto? 

Así como hay problemáticas y necesidades muy marcadas en la comunidad artística, también identificamos barreras de entrada para quienes quieren consumir arte. Muchísimas personas que se sienten alejadas de este mundo por prejuicios o miedos que sienten a la hora de comprar arte. 

En ese sentido nuestro proyecto funciona como puente para artistas y consumidores. 

Hablamos mucho de construir ese nuevo mundo del arte, o como mínimo sumarle más herramientas para que cada vez más artistas se animen a seguir adelante con ese impulso creativo. 

Además de viralizar el arte de diferentes artistas para que puedan vivir de el en un ambiente más democrático e inclusivo, tienen en vigencia un espacio de educación autogestiva, ¿nos pueden contar de qué se trata?  

En esa búsqueda de impulsar el trabajo de artistas para que puedan vivir de su producción, fue fundamental acercarles herramientas, compartir data y generar espacios de intercambio de saberes y conocimientos. 

Hablamos mucho de la autogestión, para que cada unx construya su propio camino.  

Lo que hicimos fue crear algo así como nuestra propia escuela autogestiva, una plataforma de e-learning en la que compartimos cursos y herramientas que consideramos pueden servir a nuestra comunidad. Intentamos escucharlxs y en función de eso crear estos contenidos. 

Relevar y entender que necesitan es una manera de conocer y dar soluciones a esos problemas. 

Cada una de ustedes es un pilar fundamental dentro de @viraliza.arte porque no son sólo las creadoras del proyecto, sino que también, como buenas emprendedoras, las que están detrás de cada detalle ¿Cómo se dividen las tareas? ¿Qué hace cada una? 

Este es el mayor desafío que tenemos porque cada una tiene sus otros proyectos y trabajos así que acomodar nuestras agendas para poder dedicarle tiempo a viraliza es todo un esfuerzo que disfrutamos mucho. 

Con Tamy nos organizamos muy bien, hay una base de confianza muy fuerte que creo que es la clave para que cada una pueda avanzar en el proyecto. 

La temática del arte digital ya es un asunto de público conocimiento y los NFT son el principio del futuro. Sabemos que esta temática las está llevando a atravesar nuevos proyectos junto con el “Criptoarte”, ¿pueden adelantar algo? 

Esta semana lanzamos nuestro segundo curso junto a la “Ong Bitcoin”.  

El curso es una guía súper simple y didáctica para quienes se quieren iniciar en el mundo del arte cripto y entender más sobre el mundo de los NFTS. 

En paralelo, tanto Tamy como yo, llevamos adelante algunos proyectos relacionados a web 3 y blockchain. Por ejemplo, fines de semanas atrás estuve curando una Expo en Labitconf de cuatro artistas digitales Y prontamente se viene mi segunda muestra en el Museum District de Decentraland, del cual soy embajadora. 

Es muy interesante lo que está pasando y nuestra mirada y aporte tiene que ver justamente con poder acercar nuevos territorios y nuevas posibilidades que se presentan para el arte y lxs artistas. 

Por eso siempre, además de curar y gestionar proyectos, acompañamos con contenidos educativos. 

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